Turismo

Romero Mur: Con el teletrabajo "cualquier autorización administrativa es un drama"

feb. 11, 2022

“Gestionar cualquier autorización administrativa siempre ha sido complicado, ha sido un drama, y ahora es un drama elevado a la potencia que quieras porque como la gente no está y no reciben a nadie, pues las cosas no caminan, no avanzan”. Con esta dureza se ha expresado el consejero delegado del Grupo Mur y miembro del Círculo de Empresarios de Gran Canaria, Mario Romero Mur, sobre las dificultades que se encuentran los empresarios a la hora de realizar gestiones con la administración pública, “sobre todo por el teletrabajo y la burocracia”.

En una época en la que el teletrabajo está a la orden del día, “la falta de contacto con los inversores o con los empresarios es lo que está frenando” determinados proyectos, asegura el empresario, “no la iniciativa empresarial”.

Confía, sin embargo, en que “la economía no se va a parar”, sino más bien “al revés, la economía siempre va a tirar para adelante por pura necesidad”. Sin embargo, la “disparidad en la gestión” y la falta de “una dirección concreta, un rumbo, una línea que dé seguridad y garantía”, hace que hoy en día sea más complicado sacar adelante determinados proyectos.

En ese sentido, opina que “ahora más que nunca hay que facilitar que los proyectos se desarrollen rápido y darle toda la agilidad del mundo”, porque “todos coincidíamos en que la pandemia iba a ser un tema pasajero, lo que no sabíamos cuánto iba a tardar en solucionarse y ahora tenemos que acostumbrarnos a convivir con esto”.

El flotador del turismo

Romero Mur reconoce sin embargo que afortunadamente “contamos con una cantidad ilimitada de genios" buscando la solución y una de ellas fue la aplicación de los ERTE, que permitieron “sobrevivir a las empresas que podían sobrevivir, y el empleado ha tenido la seguridad de que iba a poder sobrellevar esto de una manera digna”.

“La rápida reacción de Europa en general y de España en particular” en la aplicación medidas como los ERTE y “las ayudas para compensar y recapitalizar a todas las empresas que están en condiciones de continuar”, entre otras, “han sido el flotador y la salvación de las empresas, del empleo y de la actividad económica”.

De hecho, gracias “a la flexibilidad de los ERTE”, el empresario reconoce que durante el cierre turístico el Grupo Mur no solo ha podido mantener “los jardines impecables y las piscinas preparadas”. Además, ha aprovechado la ausencia de clientes para mejorar los hoteles “sin molestar”, instalando placas fotovoltaicas y avanzando en la implantación de energías renovables… “inversiones de este tipo que no podemos hacer cuando hay gente dentro”.

Y cuando, tras varios meses obligados a cerrar, volvió la posibilidad de abrir los establecimientos hoteleros, “mi criterio era abrir y ponernos en marcha porque el coste de estar cerrado es altísimo y además perdíamos la oportunidad de una reacción como ha habido”. Y es que, “aún estando en pérdidas en ambos casos, a veces las pérdidas eran menores abiertos que cerrados, pero el beneficio para la empresa, para los trabajadores y para los propios hoteles es mayor estando abiertos, porque parar una instalación es muy complicado y volver a ponerla en marcha más complicado todavía”.

“El sector turístico ha sufrido mucho, de repente se paró todo”, recuerda el empresario turístico, que reconoce que sin las ayudas de las administraciones públicas, la situación “habría sido un drama absoluto”. “Habría sido la quiebra porque la sangría ha sido excepcional”, apostilla el empresario que se queja de la “dejación” y el sentimiento de haber estado “abandonados sin padre” por parte del Gobierno del Estado. “No habido gobierno, no ha jugado el papel que le correspondía para liderar esta situación” en el sector turístico, opinó.

La capital grancanaria, idónea para trabajadores remotos

En cuanto al futuro, Romero Mur es positivo de cara al 2022, se muestra convencido de que “la gente quiere seguir viniendo; las ventas están paradas, pero el nivel de cancelación no es alarmante como en la primera ola”, así que “el invierno lo vamos a pasar, pero no va a ser una tragedia, y el verano puede ser interesante para Canarias y para España en general”.

Dentro de estas perspectivas positivas, el empresario turístico augura un futuro prometedor para la capital grancanaria, “una de las ciudades más importantes del mundo a nivel turístico, porque reúne muchas condiciones empezando por el clima”. “Que puedas hacer vida al aire libre durante todo el año es una bendición y que encima puedas disfrutar de una playa y estar a media hora de otro tipo de oferta turística de costa es una maravilla” que el Grupo Mur ha querido aprovechar con la apertura, a finales del año pasado, de Art Las Palmas, un complejo de 48 apartamentos y dúplex de lujo a 250 metros de la Playa de Las Canteras.

El establecimiento es idóneo para trabajadores remotos y nómadas digitales, “una demanda que hay que atender, una manera distinta de viajar” y que combina el trabajo con ocio, deporte y cultura. Se trata de viajeros de estancias generalmente más largas, de una media de 10 días, que buscan “la comodidad y la independencia de una casa, que no es la misma que la de una habitación de un hotel”.

Y en ese marco, Romero Mur considera que la capital grancanaria “tiene condiciones y muchos factores que la hacen muy competitiva, porque tiene una oferta cultural y alojativa que se está poniendo al día, se están abriendo hoteles emblemáticos, de diseño y boutique y también una oferta nueva como el apartamento y el alojamiento para tiempos cortos”. 

Precisamente la comodidad a la hora de trabajar es uno de los objetivos que el Grupo Mur ha buscado al trasladar su sede social a la antigua casona familiar de Tafira, un entorno distanciado del bullicio de la ciudad en el que, “mirando el paisaje, con esta tranquilidad y escuchando a los pajaritos por la mañana, se nos van a ocurrir muchas ideas brillantes”.

Romero Mur se siente ilusionado con esta mudanza y se muestra convencido de que los trabajadores del Grupo, incluido él mismo, “vamos a ser más eficientes y vamos a aportar más a la sociedad también”.

Defensor de la “flexibilidad” de los trabajos actuales, considera que “se está imponiendo un entorno en el que no haya un puesto de trabajo fijo para cada persona, sino que el trabajador tenga la suficiente conectividad para desarrollar el trabajo” y en ese sentido, “el ambiente de trabajo distendido” en el entorno natural que ofrece la casa familiar, “es una oportunidad”.