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“Subir el SMI solo supone actuar sobre síntomas”

nov. 24, 2016 Economía

ESTE BLOG Y LAS OPINIONES AQUÍ VERTIDAS CONSTITUYEN UNA HERRAMIENTA DE DEBATE Y NO EXPRESAN LA OPINIÓN OFICIAL DEL CÍRCULO DE EMPRESARIOS DE GRAN CANARIA.

Tanto el Banco de España como los principales portavoces de los empresarios en Canarias se muestran en contra de que se lleve a cabo la mejora homogénea de los salarios que ha aprobado el Congreso de los Diputados a propuesta de Unidos Podemos. “Los patrones de crecimiento salarial deben realizarse en función de la situación específica de cada empresa y cada sector”, según ha asegurado Pablo Hernández de Cos, director general de Economía y Estadística del Banco de España. En rueda de prensa, ha recalcado que precisamente la moderación salarial es la que ha jugado un “papel fundamental” en los últimos años a la hora de incentivar la recuperación de la economía española y la ceración de empleo.

Agustín Manrique de Lara, presidente de la Confederación Canaria de Empresarios y miembro del CÍRCULO DE EMPRESARIOS DE GRAN CANARIA, por su parte, ha apostado  por “aumentos del SMI moderados por encima de la inflación” ya que considera que un aumento “vía decreto”  perjudicaría a los colectivos más vulnerables. Es decir, jóvenes, mujeres o parados de larga duración. Subir el SMI a 800€ actualmente supondría  “actuar sobre el síntoma y no sobre la enfermedad” ya que para él, la prioridad debería estar en el aumento de la productividad. Algo que beneficiaría a las empresas y, por ende, a los trabajadores.

Hernández de Cos apoya la postura del empresario: “Las empresas que estén en mejores condiciones son las únicas que están en posición de mejorar los salarios” puesto que “en un contexto en el que todavía hay un elevado desempleo y riesgos” es crucial que “el crecimiento salarial se alinee con las circunstancias específicas de los sectores y las empresas, de tal forma que se permita dar continuar a la dinámica de crecimiento de empleo”.

Ejemplos de estas imposiciones los tenemos en la actualidad en Alemania. Almudena Semur, coordinadora del servicio de estadística del Instituto de Estudios Económicos (IEE) avisa que “un incremento muy elevado del SMI puede provocar efectos no deseables como los sucedidos en Alemania”. En el país germano, se impuso un salario mínimo por primera vez en su historia en 2015, de 8,5€/hora. Esto ha provocado, según los estudios realizados, que la contratación a tiempo completo ha sido sustituida por tiempo parcial, además de una caída de la tasa de empleo.

Tal y como ha pasado en Alemania, en nuestro país una subida del salario mínimo podría provocar una barrera de entrada aún mayor al mercado laboral puesto que los trabajadores cuya productividad no resultara rentable para la empresa no podrían ser contratados. Manrique de Lara recuerda que esto ya ocurrió entre 2004 y 2008: “Cuando el SMI se subió algo más de un 30%, provocó que el paro juvenil sufriese un aumento desmedido”. La tasa pasó del 21% en el primer trimestre de 2009 al 48,1% en el cuarto de 2011.

Dos analistas de la Dirección General del Servicio de Estudios del Banco de España (Sofía Galán y Sergio Puente) publicaron a finales de 2012 un artículo en el que advertían sobre el impacto negativo que sobre el empleo tienen la imposición por ley de estas retribuciones. “El resultado que se encuentra es que las subidas tienen un impacto significativo sobre la probabilidad de perder el empleo entre los más jóvenes, con un aumento de siete puntos en la probabilidad de perder el empleo tras una subida de 100 euros en el SMI y, sobre todo, entre los mayores de 45 años, entre los que dicha probabilidad aumenta 14 puntos”.

En consecuencia, si el SMI es superior a la capacidad económica o competitiva de España, redundaría en una bajada de productividad y una menor capacidad de exportación. La consecuencia lógica sería una bajada de la capacidad de consumo de la sociedad.

 


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